
Este legendario Hotel en Calzada de Tlalpan fue uno de los primeros que visitamos cuando decidimos empezar a reseñar los hoteles de paso que visitábamos. La primera vez nos pareció que la gente que ahí laboraba no era muy atenta, sin embargo, la habitación hacía que todo valiera la pena. Aunque como dicen, el tiempo no pasa en vano. A continuación les contamos cómo nos fue casi 6 años después.
1. Ubicación: Hotel Cuore, Calzada de Tlalpan 3325, Col. Santa Ursula Coapa. Tel. 15174540. Está unas cuadras antes de llegar al Boliche Tlalpan y muy cerca del Estadio Azteca. La estación del tren ligero más cercana es El Vergel.
2. Precios: (de julio 2015)
Habitación sencilla en la torre del hotel: $480
Habitación sencilla en villa: $500
Habitación con jacuzzi en hotel: $650
Habitación con jacuzzi en villa: $650
Los cuartos en villa tienen cochera propia y los que están en hotel cuentan con un estacionamiento subterráneo en donde se deja el auto para luego subir por un elevador a la recepción, y una vez con la llave, a la habitación. Todas las habitaciones tienen aire acondicionado y calefacción, así como agua caliente y TV con canales para adultos.
3. Descripción de la villa sencilla ($500 pesos por 5 horas):
Aunque fuimos en la tarde, temprano, ya no había villas con jacuzzi disponibles, por lo que decidimos entrar a una villa sencilla para aprovechar el viaje hasta allá (no nos íbamos a ir sin hacer la reseña). La persona que nos atendió nos indicó en qué cochera meter el auto y fue a cobrarnos ahí mismo. Aunque su trato no fue malo, nos sacó un poco de onda que al preguntarle cuánto era (sólo para verificar el precio), nos indicara que eran $500 más "lo que guste". Me pregunto si de verdad hay quien le de propina a alguien que sólo te indica en dónde estacionarte y te cobra. En fin, al retirarse cerró la puerta de la cochera (dejando un pequeño espacio abierto, que creo hacen para ellos saber que la villa está ocupada).
Desde que subimos a la habitación notamos que el hotel requiere de ciertos arreglos ya que las paredes estaban resanadas al aventón. Al entrar a la habitación, también descubrimos varias muestras que denotan el inadecuado mantenimiento que recibe el hotel.

Al entrar a la habitación encuentran la puerta del baño, la regadera y el lavabo, al fondo está la cama y un pequeño sillón circular.

A un lado de la entrada está la pequeña puerta de la exclusa por donde les pueden pasar la comida que pidan a la habitación. Como pueden ver en la pared que va hacia la regadera, debajo del control del aire acondicionado, la pared está resanada, aunque al aventón, sólo tiene unas plastas blancas.

Al entrar se encuentran con la cama, tamaño queen, y dos burós, en los que encuentran un teléfono y un condón de cortesía. Frente a la cama está la TV plana con reproductor de DVD y un cable para conectar su reproductor de música. La TV cuenta con canales para adulto pero si quieren control remoto, tendrán que pedirlo con un depósito de $100 pesos. Esto antes no era necesario y nos parece un tanto molesto. Nosotros decidimos no pedir el control y cambiarle a la TV con los botones que vienen en el aparato (en la esquina inferior derecha, en la parte de atrás, hay una especie de joystick con el que se enciende, se cambian los canales y el volumen).


Frente a la cama, hay una especie de mesa, con dos pequeños sillones otomanos. En el lugar que corresponde a la cabecera de la cama, está un cristal que permite ver hacia y desde la regadera.

Al frente y a la derecha de la cama hay un sillón circular, que aunque seguramente fue pensado como rinconcito de amor, su estado de abandono hacen que no se antoje mucho sentarse ahí (y menos sin ropa).

Como pueden ver, en la parte frontal, lateral y arriba de la cama hay una serie de tubos. Aunque no parecen muy útiles, quizá pudieran serlo para las parejas a las que les gustan las cuerdas, aunque seguimos sin encontrarle mucho uso (sobre todo por la distribución).

Un punto bueno que tiene la habitación, es su amplia regadera. Misma que además cuenta con un espacio que puede servir para sentarse o para recargarse en el caso en que les guste dejar volar la imaginación bajo el chorro de agua. Lo único malo es que tras el baño, les espera un par de toallas rasposas y con hoyos.

El baño es sencillo, tiene puerta y estaba limpio, aunque cuidado porque jala muy fuerte y puede llegar a salpicar.

En la habitación pueden encontrar amenidades como peine, cepillo de dientes, gorra de baño, crema, jabón, y algunas otras cosas. Lo único es que ahora sólo hay tres toallas en la habitación, una para las manos y cara y dos para el cuerpo, más un tapete para salir de la regadera.

El hotel tiene restaurante y bar, por lo que hay una gran variedad de cosas que se pueden pedir a la habitación, desde botanas hasta comida o desayuno completo. También hay bebidas de todo tipo a precios más o menos decentes, similar a lo que pagarían en un bar.

Además del menú de comida, cuentan con otro con productos como condones, juguetes, lubricantes y hasta medias y atuendo de colegiala. Los precios son un poquito elevados pero están bien si piensan que la tienda va hasta su habitación.

4. Lo Bueno
A pesar de todo, el Cuore sigue siendo uno de esos hoteles que hay que conocer, por pura curiosidad, aunque la verdad nos quedaron pocas ganas de regresar. Si no lo conocen, entonces al menos visítenlo una vez, y ya de ahí deciden si regresan.
5. Lo Malo
A tan sólo 6 años de nuestra primera visita, el hotel ya se ve deteriorado, definitivamente le hace falta una manita de gato. Creemos que hace falta que lo cierren unas semanas y lo dejen impecable ya que sus arreglos mal hechos sólo demuestran que no quieren cerrar ni un día. Su ambición quizá termine por ahuyentar a los clientes, nuevos y no tan nuevos. No le caería mal una resanada y pintada completa a todo el hotel, cambiar todo lo que esté roto y en una de esas hasta tener una pequeña remodelación. Agregar sillones de posiciones también sería un acierto.

6. Ella opina
Aunque no es un mal lugar, sí está muy descuidado. Se siente el abandono y falta de ganas en los empleados y en el estado del lugar. Aunque no impiden la estancia, las plastas en las paredes (hay una justo en el techo sobre la cama) y las toallas duras y con hoyos como que le quitan mucho del romanticismo que tenía el lugar. La verdad deprime un poco y no dan ganas de volver.

7. Él opina
Para el estado en el que está el lugar, me parece una grosería que hayan seguido subiendo sus precios. Me parece que 500 pesos es mucho por un cuarto pequeño, descuidado y sólo por 5 horas. Sin duda hay muchas otras mejores opciones, y por menos. El asunto ese de tener que pedir el control remoto de la tele al cuarto y dejar un depósito de 100 pesos por él me parece de mal gusto, como de motel de mala muerte. Por otro lado, el aire acondicionado simplemente no sirve, lo prendí y lo puse en la máxima potencia y en la temperatura más baja posible y jamás enfrió, todo el tiempo tuvimos calor. Entre la humedad que se junta por la regadera y el calor, parecía que estábamos a la mitad de la selva. Por último, uno esperaría que por $500 pesos al menos pusieran suficientes toallas, de menos dos para las manos y cara (en mi caso no me molesta compartirla, pero habrá otros casos en los que quizá prefieran no hacerlo).
8. Resumen y calificación
Como lo mencionamos antes, el Cuore es un hotel de tradición, legendario entre las parejitas del DF, sin embargo, su actual estado de abandono y mala atención han hecho que un hotel que calificamos hace 6 años con un 9.0, ahora no merezca más de un 7.5. Así que si no lo conocen, igual y no se pierden de mucho, y si ya lo conocen, entonces es probable que ya hayan encontrado una mejor alternativa.